Archivo de Mayo de 2005

Palabra nueva, teofanía.

Sábado, 28 de Mayo de 2005

Hola a quien lo lea.

Teofanía

Teofanía: 1. f. Manifestación de la divinidad de Dios.

El señor todopoderoso se aburre allá en las alturas la mayor parte del tiempo, es comprensible pues está rodeado de gente asexual, vestidos de blanco y con alas, un anuncio de Ausonia, vamos.

Dios es un ente campechano, como en españa el rey, tiene muchísimo sentido del humor y eterno tiempo libre para pasar el rato. Si estás pensando, querido lector, que es el que más trabajo ha de realizar y el que menos tiempo tendrá para gastar…estás equivocado.
Dios se pasa el día de planeta en planeta (porque si es Dios, es Dios de todo el universo, no solo de nuestra enferma madre tierra) haciendo guasas, lleva una eternidad de cachondeo.

Por eso se tuvo que inventar esta palabra, teofanía, manifestación de la divinidad de dios. Son todas esas profecías ambiguas (le encanta que las personas se chamusquen los sesos y que cada una le de una interpretación diferente a la predicción), le encantan las imitaciones, por ello hace posesión de cuerpos e imita a su némesis, el Diablo, ¡pobre diablo! es demasiado serio para el jocoso de Dios que no sabe estar sentado.

Disfruta de las manifestaciones de Dios, querido lector, como por ejemplo, un hijo o hija tuyo. La verdadera manifestación de Dios, de ti mismo, tu único Dios.

Un saludo.

El mejor gag de la historia del cine

Martes, 24 de Mayo de 2005

Hola a quien lo lea.

Gag Made in Usa

Sí, querido lector, este es el mejor gag de la historia del cine, ni los Monty Pyton en sus mejores momentos de creatividad igualan este gag. ¿Por qué es el mejor? Por que nos gustan los extremismos, parece que uno diluye el interés si lo que cuenta no es lo mejor que le ha pasado en la vida, o lo primero que le ha pasado en la vida o similares.

El occidental estándar (una variante de “normal”, asquerosa palabra) disfruta con el sensacionalismo, ha nacido con el y disfruta contando y escuchando historias que son un extremo de cualquier cosa, un referente, en las anécdotas que nos explicamos unos a otros, “nunca”, “siempre”, “todo” y “nada” son palabras que utilizamos escupiendo a la verdad continuamente.
Al utilizarlas es como si, cual genio de la lámpara (con fenomenales poderes cósmicos), cogiéramos el universo entero y lo moldeáramos a nuestro gusto. Con “- Nunca te he dicho tal cosa”, cogemos todo el tiempo y espacio conocido y aseguramos que en él no hemos dicho tal cosa. “-Siempre te acabas el agua fresca de la nevera”, de nuevo cogemos el pasado, presente y futuro, dominando todos los sucesos que han sucedido y sucederán como si fuéramos un dios.

Por ello este es el mejor gag de la historia del cine, si te gustan los absolutismos, querido lector, aquí los vas a encontrar, siempre me acomodo a la demanda de los lectores, que nunca me dejáis de sorprender.

El que para mi es el mejor gag que ha existido y existirá pertenece a la película americana “The kentucky fried movie” que llegó a nuestro país como “Made in usa” dirigida por John Landis personaje que después (fue su primera película) dirigió comedias famosas.

Esta película es una sorpresa nada más empezar, se supone que desde la Grecia antigua (recuerda querido lector, poetas militares homosexuales) la narración ha seguido la misma estructura, más o menos lineal, que juega con las evidencias y consecuencias para ir avanzando en el desarrollo de la historia.
En esta película no es así y punto, esta película se pasó en salas de cine, y me hubiera gustado ver las caras de los espectadores al verla, si tienes ocasión querido lector ve esta película para saber de que estoy hablando. Esta película son una serie de gags, uno detrás de otro y sin relación entre ellos, parodias a Bruce Lee, gags de segundos, otros de minutos…inconcebible para mi que algo así se proyectara en una sala de cine.
El video que he colgado es el primer gag de la película, la primera imagen que el espectador tiene, tras él, otro gag diferente, y después otro y otro y otro…GENIAL.

Ponte en situación, querido lector, estás en el cine con una ración de palomitas saladas esperando la película, y ves esto, es un noticiario, parece que el de las 23:00 horas, un presentador te mira y…
(sube el volumen que el sonido no ha quedado muy alto):


Made in Usa (The kentucky fried movie)


Gag Made in Usa
Gag made in usa.mov 700 KB

(Quicktime necesario para verlo)

Un saludo.

El pianista

Miércoles, 18 de Mayo de 2005

Hola a quien lo lea.

El pianista, portada

Cartel Año: 2002
Género: Drama
País: Reino Unido / Francia / Alemania
Formato: Color
Duración: 148 minutos
Título Original: The Pianist
Dirección: Roman Polanski
Producción: Roman Polanski / Robert Benmussa / Alain Sarde
Guión: Ronald Harwood (Novela de Wladyslaw Szpilman)
Fotografía: Pawel Edelman
Música: Wojciech Kilar

Roman Polanski crea una magnífica obra maestra que nos lleva a través del principio de la ocupación de Polonia hasta el fin mismo de la 2ª guerra mundial, omitiendo para el que así lo espere ver, los campos de concentración. El punto de vista es desde el de un judío bien posicionado en la vida de Varsovia, un magnífico músico llamado Wladyslaw Szpilman que lo interpreta de manera magistral Adrien Brody.

La diferencia entre ver el punto de vista de una familia en una guerra y verlo desde las películas bélicas está en que al ver esta película uno se puede identificar sin problemas con la familia del protagonista. Para cualquier espectador identificarse con un soldado que lleno de barro marcha con sus compañeros a la muerte es mucho más difícil e inusual, el motivo es que poco conocemos sobre las armas, batallas o guerras. En cambio es mucho más fácil identificarnos con una familia, la familia del pianista Wladyslaw Szpilman es vejada, marginada, empobrecida paulatinamente y enviada a los campos de exterminio finalmente. Roman Polanski utiliza de forma magistral este punto de vista, para el que ve la película es intuitivo identificar a su madre con la madre del joven músico, su hermano y hermanas, su padre, las decisiones que ellos toman son las mismas que se tomarían en una familia que no sabe bien que pasa en su ciudad y a la que se la está atacando continuamente por parte del gobierno residente.
En esta película uno se puede ver dentro de la situación de Wladyslaw Szpilman con la única excepción de no saber tocar el piano (o si, según quien lea esto) pues en ningún momento hace nada que no haría cada uno de nosotros, su pasividad ante lo que sucede, el pánico que le inunda ante tanta barbarie, como las prioridades cambian en el transcurso de la película, al final, el arte del piano y la comida son los únicos que importan. Con la comida sobrevive su cuerpo, con el arte, su alma.
El músico vive la ocupación nazi, la barbarie de la misma, la llegada de los aliados y su guerra contra la Alemania de Hitler y finalmente el fin de la guerra.
Al igual que La lista de Shindler en esta película se muestra como los judíos eran asesinados porque sí, sin ningún motivo y como sobrevivir era simplemente algo que decidía el azar.

El actor protagonista (Adrien Brody) realiza a mi parecer un estupendo trabajo, logra mostrar una evolución del personaje a lo largo del transcurso de la película. Inicialmente Wladyslaw Szpilman es un joven risueño que disfruta de la música y encuentra el amor en una joven, a medida que el horror se hace más y más evidente (cuando los alemanes se dejan de hipocresías y encarcelan, torturan y matan sin tapujos) se transforma en un hombre que solamente busca sobrevivir, asustado y entristecido hombre que solo busca vivir un día más, buscando en todo momento lo más importante, comida. Verle el rostro tras sufrir la difteria es como ver a un verdadero enfermo.
Creo que es necesario que se preste atención a tanto actor bueno que aparece en la película, mis lágrimas se deslizaron con la actuación de los extras, sin lugar a dudas la carga de los trenes hacia el campo de exterminio es quizás la mejor de las escenas interpretadas por extras que he visto. El horror en cada uno de los rostros se marca en el corazón, al menos para mí, para siempre.

El director Roman Polanski para mi no merece la palma de oro, merece la palmera entera. Su trabajo sensible y sentido en esta película es sublime en todos y cada uno de los planos. Nos introduce aunque no queramos en la vida de los getos de Varsovia, las familias que vivieron hacinadas allí simplemente por ser judías y a las que se las mataba por nada en especial, donde la vida no valía absolutamente nada.
El tono inicial de la película, optimista, de esperanza ante tales vejaciones a los judíos, que con humor se pasa todo, se va volviendo junto con el personaje principal en desesperanza abrumadora. El momento en que muere la esperanza para el protagonista es cuando no logra salvar a un niño de la muerte a palos de los alemanes. Un trabajo sublime el de Roman Polanski, un trabajo que bien le merece el peso que se quitó de encima al acabar con viejos fantasmas de infancia.

La fotografía, el trabajo de Pawel Edelman está a la altura de la historia y del director. El ambiente de belle epoque del principio de la película se acaba convirtiendo en una imagen de guerra total, donde el color gris predomina en cada uno de los colores de la historia.

El guión sigue más al director que el director al guión, no es una película de grandes diálogos. Al principio el diálogo es constante pero a medida que la historia avanza las palabras sobran ante tanto dolor. La soledad de Wladyslaw Szpilman crece como decrecen los diálogos en la película.

El no subtitular los diálogos en alemán me ha molestado un poco , pues si el protagonista entiende alemán también debería entenderlo el espectador. (O quizás era la versión que he visto yo). Aunque también le da una inmersión en la historia mucho más real.
El tiempo de duración me ha parecido totalmente adecuado.

A mi parecer esta película es una de esas películas que se deberían mostrar en los colegios para que los estudiantes pudieran ver en que consisten realmente los extremismos y sus consecuencias, para que así crecieran con un poco más de idea de en que consiste lo que sucedió en la segunda guerra mundial y saber que significa realmente llevar el pelo rapado o elogiar la bandera de la esvástica (Junto con ella les pondría también La lista de Shindler por supuesto).

Para mi, esta película es una de las grandes obras sobre la inhumana segunda guerra mundial y las penurias que pasaron los Polacos en esa mierda, y si el arte debe tener en su mensaje una crítica para la reflexión del que observa la obra de arte, esta creación la cumple perfectamente. Para que no quede en el olvido, saber que hemos pasado.

Frases que me gustaría destacar:

“Wladyslaw Szpilman:La comida es más importante que el tiempo”
“- Soldado Ruso: ¿Por qué lleva ese abrigo? (apuntándole al ver el abrigo alemán que lleva el protagonista)
- Wladyslaw Szpilman: Tengo frío”

También en “cineol.net”, General, como: Diseccionando. El pianista.

Un saludo.