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¿Está grabando? Films

Muere lentamente…

Julio 26th, 2008

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.

Muere lentamente. Pablo Neruda

Faulkner

Enero 14th, 2008

Jean Stein Vandel Heuvel: ¿Existe alguna fórmula para ser un buen novelista?

William Faulkner: Un noventa y nueve por ciento de talento… un noventa y nueve por ciento de disciplina… y un noventa y nueve por ciento de trabajo. Nunca debe sentirse satisfecho con lo que hace. Nunca es tan bueno como puede serlo. Sueña siempre y apunta más alto de lo que sabes que puedes hacer. No te limites a ser mejor que tus contemporáneos o tus predecesores. Intenta ser mejor que tú mismo. El artista es una criatura movida por demonios. No sabe por qué lo eligen y suele estar demasiado ocupado para preguntárselo. Es completamente amoral en el sentido de que roba, toma prestado o pide de todos y de cualquiera para hacer su trabajo.
J.S.V.H: ¿Quiere decir que un escritor tendría que ser completamente despiadado?

W. F: La única responsabilidad del escritor es con su arte. Si es bueno será completamente despiadado. Tiene un sueño. Le angustia tanto que debe liberarse de él. Y no logrará la paz hasta entonces. Hay que desecharlo todo: el honor, el orgullo, la decencia, la seguridad, la felicidad, todo, para conseguir escribir el libro. Si un escritor tiene que robar a su madre, no dudará en hacerlo; la “Oda a una urna griega” bien vale unas cuantas viejecitas.

J.S.V.H: ¿Necesita el escritor libertad económica?

W. F: No. El escritor no necesita libertad económica. Sólo necesita lápiz y un poco de papel. Nunca he visto ningún escritor bueno que proceda de haber aceptado dinero regalado. Un buen escritor nunca presenta una solicitud a una fundación. Está demasiado ocupado escribiendo algo. Si no es de primera, se engaña diciendo que no tiene tiempo o libertad económica. El buen arte puede proceder de rateros, contrabandistas o ladrones de caballos. La gente realmente tienen miedo de descubrir cuantas penurias y pobreza puede soportar. La única cosa que puede alterar a un buen escritor es la muerte. Los escritores buenos no tienen tiempo para preocuparse por el éxito o por enriquecerse. El éxito es femenino y es como una mujer: si te encojes ante ella, te anulará. Así que hay que tratarla enseñándole la palma de la mano. Entonces puede que sea ella la que se arrastre.

Extracto de entrevista a William Faulkner, 1956, extraída del libro The París Review, entrevistas. Ed. El Aleph Editores.

Ortigas

Septiembre 29th, 2007

Búscame entre ortigas
protegido por la madre de todos,
búscame entre ortigas,
lleno de sarpullidos y sangre en mis poros.

Búscame entre las ortigas que enraízan en mis dientes,
busca el bermellón de mis mentiras,
miente.

No comprendo vuestras mentiras,
no comprendo vuestras verdades,
comprendo, eso sí,
que un día moriran,
no quedará nadie.

En cada mentira,
una persona perdida.

Protégete de tus demonios,
que se nutren de certezas,
tú los creaste,
súfrelos,
regresa.

Por la obertura libre de tu risa,
escapa de este oscuro encierro,
disfruta de champán y el chocolate…
¡JajaJaJá!

A los páramos alados de la imaginación,
a las inocentes veladas de juegos,
a los curiosos gestos ante saltamontes,
eres bienvenido.

Pasea sin miedos entre los tesoros,
que habitan bajo tu somier,
sueña con otros países repletos de ketchup
visitemos de puntillas el árbol de Noël.

Y mientras piensas para comprender
recuerda,
este momento no lo volverás a tener.